El archivo fue titulado y, como había prometido Don Mateo, se hizo disponible para todos , sin barreras ni costos. La gente de ciudades lejanas, de montañas remotas y de islas oceánicas descargó el documento, encontró inspiración y comenzó a crear sus propias células de felicidad.
El archivo fue titulado y, como había prometido Don Mateo, se hizo disponible para todos , sin barreras ni costos. La gente de ciudades lejanas, de montañas remotas y de islas oceánicas descargó el documento, encontró inspiración y comenzó a crear sus propias células de felicidad.