Para entender el valor de este documento, debemos retroceder al Concilio de Trento (1545-1563). Fue el Papa San Pío V quien, en 1570, unificó la liturgia latina bajo un solo rito, eliminando variaciones locales que tuvieran menos de 200 años de antigüedad. Ese misal tridentino se mantuvo prácticamente inalterado durante cuatro siglos.
Un misal bilingüe permite al fiel:
: Lecturas y oraciones para domingos y fiestas móviles.